Las barracas de la huerta valenciana son un claro ejemplo de una obra doméstica del patrimonio cultural tradicional de este lugar. Este tipo de vivienda está muy relacionada con las condiciones climáticas del lugar, los materiales disponibles y el modo de vida agrícola de la población en la época que empezaron a construirlas.

Las barracas cuentan con numerosas características arquitectónicas como pueden ser:

  • Materiales locales: construida únicamente con materiales de la zona, como son barro, cañas, paja, teja… Con esto podemos ver un claro reflejo de la buena adaptación al entorno y la búsqueda de un bajo coste de construcción.
  • Estructura y forma: las barracas constan de una planta rectangular y un techo a dos aguas con gran inclinación, de esta manera facilitaban la evacuación del agua de la lluvia.
  • Distribución interna: normalmente, el espacio estaba dividido en dos o tres zonas principales, una la utilizaban como vivienda familiar, la otra para almacenar las herramientas que usaban en el campo, y si disponían de una tercera zona la utilizaban de corral para los animales.
  • Ventilación y luz: las barracas contaban con pequeñas ventanas y una gran perta central con las que garantizaban la ventilación, cosa que era imprescindible en un clima cálido y húmedo como tiene Valencia.

Las barracas estaban pensadas con una funcionalidad, esta funcionalidad está relacionada con:

  • Relación con la huerta: puesto a que la barraca no era solo una vivienda, si no que también la utilizaban como lugar de trabajo agrícola. Por estos motivos la ubicación de las barracas era en medio de los campos ya que facilitaba el acceso a ellos.
  • Sostenibilidad: las barracas eran sostenibles ya que empleaban materiales orgánicos y locales, las barracas son biodegradables y eran construidas fácilmente. Son un claro ejemplo de arquitectura sostenible y respetuosa con el medio ambiente.

Las barracas cuentan con un amplio significado cultural dentro de la comunidad valenciana, como puede ser:

  • Son un símbolo de identidad a parte de su función práctica, son un emblema de la tradición e identidad valenciana. Son parte de la memoria, la literatura y el arte de la comunidad valenciana.
  • También son transformación y conservación, porque aunque muchas barracas hayan desaparecido con el paso de los años debido al desarrollo urbano, muchas otras han sido restauradas como parte de patrimonio cultural y también gracias a esto han sido utilizadas con fines turísticos o culturales.

Las barracas tradicionales de la huerta valenciana son un claro ejemplo de como la arquitectura puede integrarse perfectamente en el paisaje, además de abastecer todas las necesidades por las cuales está construido ese edificio y además convertirse en un símbolo cultural de una región

Las barracas tradicionales de la huerta valenciana ya presentan una construcción sostenible.

Empezando por la procedencia de los materiales, nos encontramos con que la mayoría son materiales locales que se obtenían directamente del entorno donde iba a ser construida la barraca. Por estos motivos, la construcción de estos edificios de la huerta, no aumentaba la huella de carbono ya que no transportaban los materiales. Los materiales empleados para la construcción de las barracas eran:

  • barro
  • cañas
  • paja
  • cal

En cuanto al procesamiento de los materiales, podemos diferenciar diferentes maneras según el material escogido.

  • barro y adobes: eran preparados de forma manual mezclando arcilla, agua y paja. Además eran secados al sol evitando así la utilización de hornos industriales.
  • madera y cañas: eran utilizadas sin ningún tipo de tratamiento excepto su corte para adaptarlas a la medida necesaria.
  • cal: poca producción ya que se necesitaban hornos tradicionales además generaba cierta emisión de CO2 durante su proceso de calcinación.
  • paja: usada como cubierta para los tejados e incluso a veces era usada como relleno.

Para la construcción de las barracas necesitaban medios auxiliares, como por ejemplo herramientas manuales como martillos, cuchillas y cuerdas, también moldes básicos para fabricar adobes. A veces también era necesario el uso de andamios o estructuras de apoyo con cañas, que eran reutilizables para futuras ocasiones. A pesar de todo esto, para la construcción de las barracas no es necesario maquinaria pesada ni procesos industriales.

Los residuos generados durante la construcción de las barracas son mínimos ya que los materiales eran naturales y todo se aprovechaba al máximo. Si por algún motivo se tenía que derribar una barraca, los materiales no dejaban residuos contaminantes ya que estaban fabricados con materiales biodegradables.

Las barracas tradicionales no generaban productos contaminantes, ya que no tenían químicos, plásticos… Algunas que han sido adaptadas si que han incorporado materiales como cementos o algunos productos contaminantes.

La sostenibilidad económica de las barracas tradicionales de la huerta valenciana empieza en fomentar el empleo, además de la mano de obra local.

La procedencia de los materiales era del mismo entorno como ya hemos comentado anteriormente.

La mano de obra era local y se encargaban de los campos los habitantes de la zona. Esto además de fomentar el empleo local en las zonas rurales de la comunidad valenciana, también hacia que la gente se uniese más pese a las tantas cosas en común que tenían. Podemos añadir que muchas familias se construían ellos mismos su barraca para así abaratar los costes de producción de esta.

La construcción de las barracas dependía de artesanos locales que estaban especializados en:

  • albañilería con barro y adobe
  • tejedores de cañas
  • carpinteros
  • tejadores de paja

El mantenimiento de las barracas era más bien de los materiales que se podían haber dañado y eran fácilmente reparables o sustituibles, estas reparaciones no suponían una gran inversión. Con un mantenimiento adecuado de las barracas, estas podían durar décadas por lo que era una muy buena opción para las familias campesinas con pocos recursos.

Cuando derribaban una barraca por cualquier tipo de motivo, había algunos materiales que los reutilizaban para reparar o incluso construir otras.

La sostenibilidad social viene dada por la fuerte identidad local que tenía la gente de la huerta.

Los espacios públicos y los usos compartidos fomentaban:

  • la relación con la comunidad
  • el uso compartido del espacio exterior

Los vecinos crearon una gran comunidad ya que se ayudaban en muchas cosas, en especial en la construcción de las barracas, ya que los vecinos que llevaban más tiempo en el lugar y siendo parte de esa comunidad tenían más conocimientos acerca de la construcción, cuidado y arreglos de estas.

Las barracas forman parte de la identidad de un pueblo, el pueblo valenciano, estas reflejan la forma de vida de nuestros antepasados y el hecho de que sigan existiendo barracas originales perfectamente conservadas nos permite conocer de mejor manera nuestras raíces. Por eso muchas barracas han sido restauradas y a día de hoy forman parte del patrimonio cultural.

A día de hoy se ha cambiado mucho el oficio relacionado con las barracas, podemos encontrar el de restaurador de barracas antiguas o alguien que se dedique a crear replicas con fines turísticos.

Las barracas tradicionales de Valencia están en lugares específicos y pensados por los siguientes criterios:

  • Soleamiento y sombras generadas: la gran influencia del sol en el mediterráneo lleva a que las barracas estén pensadas para proteger a los habitantes del calor en varano y también para aprovechar el sol en invierno. Además, el diseño de la cubierta de las barracas está pensado para que genere sombras a las horas puntas del día en las entradas principales.
  • Orientación respecto a los puntos cardinales: las barracas habitualmente suelen estar orientadas con las fachadas principales hacia el este y oeste por los motivos del sol comentados anteriormente.
  • Dirección del viento: cuando son vientos predominantes que vienen del marítimo las barracas están diseñadas para aprovecharlos y así ventilarse, en cambio, si son vientos fuertes el tejado esta diseñado de esa manera para aportar la resistencia necesaria en estos casos.
  • Abertura y tamaño de los huecos: en cuanto a las ventanas, son pequeñas y está pensada su distribución para que no entre casi calor pero también para que haya una correcta ventilación de la barraca. Por otro lado, la barraca suele tener dos puertas principales que normalmente están enfrentadas.
  • Edificaciones colindantes (si hay): normalmente, estas construcciones se construían con gran separación entre ellas, ya que se ponían en el centro de parcelas agrícolas para facilitar el trabajo a los agricultores. También, el tener tanto espacio les permitía aprovechar la luz y el viento que llegaba. Con el tiempo han ido urbanizando los alrededores de estos edificios y eso ha podido afectar a lo anterior, ya que no disponen del mismo espacio.

Las barracas cuentan con un esquema funcional que está diseñado para el estilo de vida que tenía la gente que vivía en ellas. Por eso cuentan con esta distribución y uso:

  • Distribución específica y polivalente: la planta era rectangular y contaba con pocos y específicos espacios diferenciados para las diferentes actividades.
  • Espacios diurnos y nocturnos: los espacios diurnos están ubicados en la parte frontal y los nocturnos en la parte trasera o en el piso superior si es que la barraca cuenta con ello.
  • Usos mixtos: estos edificios combinabas la vivienda propia de una familia con el lugar de trabajo, el almacén de su empresa y todo lo que tuviese que ver con el campo.
  • Zonas de almacenaje: la barraca incluye ciertas áreas que están pensadas para el almacenaje de la cosecha, o de las herramientas utilizadas en el campo. También es posible que algunas de las barracas tuviesen un cobertizo para almacenar ahí herramientas más grandes o maquinaria.
  • Relación interior-exterior: las ventanas están pensadas estratégicamente al igual que las puertas. Algunas barracas cuentas con porches o patios para incentivar a hacer actividades al aire libre.
  • Segregación de usos por habitantes: los espacios comunes de la barraca es la sala principal donde se realizan la mayoría de actividades durante el día.
  • Zona animales: por un lado tenemos a los que son pequeños, que en algunos casos se alojaban en alguna zona dentro de la barraca y por otro lado, los de mayor tamaño estaban alojados en establos cercanos a la barraca.
  • Zona de trabajo: la propia barraca ya era una zona de trabajo a parte de la vivienda ya que se construía en medio de la parcela agrícola donde trabajaba la familia dueña del edificio.

Las barracas están construidas con materiales específicos que además reflejan que se aprovecha al máximo los recursos naturales del entorno. Los materiales son los siguientes:

  • barro – paredes y cimientos
  • paja – cubiertas y mezcla con barro
  • cañas – estructura de paredes y techos
  • madera – vigas, puertas y ventanas
  • cal – revestimiento e impermeabilización
  • agua – mezcla de barro y mantenimiento

Estos materiales eran obtenidos de la naturaleza, también los encontraban en acequias o pozos, algunos de piedra caliza, de árboles, de ríos, de restos de cosechas…

Cosas que se deben tener en cuenta si una barraca está construida aislada de otros edificios:

  • entorno natural – el clima, la vegetación y los recursos naturales
  • paisaje y visibilidad – integración visual e impacto visual
  • relación con el terreno – la topografía y el acceso
  • actividades agrícolas y de subsistencia – proximidad a cultivos y zonas de animales
  • factores culturales y comunitarios – aislamiento relativo y patrimonio cultural
  • riesgos y protección – evitar construir en zonas inundables, propensas a incendios o con terreno erosivo.
  • relación interior-exterior – accesos múltiples y porches o patios exteriores

Cosas que debemos de tener en cuenta si construimos una barraca dentro de una población donde tenga edificios muy próximos o colindantes.

  • Adaptación al entorno urbano: escala y proporción, materialidad visible y uso del espacio
  • Normativa y regulaciones urbanísticas: licencias y permisos, protección del patrimonio y altura y ocupación del suelo.
  • Integración funcional: uso residencial o mixto y espacios compartidos
  • Relación con el entorno construido: ventilación e iluminación y soleamiento y sombras
  • Sostenibilidad y recursos locales: materiales tradicionales adaptados y eficiencia energética
  • Preservación de la identidad: conservar la estética tradicional y el reconocimiento cultural
  • Espacio y funcionalidad: relación interior-exterior y zonas exteriores
  • Desafíos estructurales y técnicos: aislamiento acústico, protección contra incendios, drenaje y humedad.
  • Impacto social: atractivo cultural y uso comunitario.